domingo, 13 de marzo de 2011

El fin de la mentira (de la seguridad) nuclear

28/03/79: accidente nuclear en la central nuclear de Three Mile Island (Pensilvania, USA). El reactor TMI-2 sufre una fusión parcial del núcleo del reactor. Lobby pronuclear: "Fue culpa de los operadores, se ha cambiado su formación y es imposible que algo así vuelva a pasar".

26/04/86: accidente nuclear en la central nuclear de Chernóbil (Ucrania). Un aumento súbito de potencia en el reactor 4 produjo el sobrecalentamiento del núcleo del reactor nuclear, lo que terminó provocando la explosión del hidrógeno acumulado en su interior. Las consecuencias fueron, y siguen siendo, catastróficas. Lobby pronuclear: "Es imposible que algo parecido pase en Occidente".

19/10/89: acidente nuclear en Vandellós I (Catalunya, España). Incendio de grandes proporciones que afectó en cadena a gran número de sistemas relacionados con la seguridad de la central. Si la temperatura hubiera subido tan solo tres grados más, las consecuencias hubieran sido de dimensiones indescriptibles, ya que, tal como pasó en Three Miles Island, se hubiera fundido el combustible del reactor. Lobby pronuclear: "No ha sido culpa de la central ni de sus gestores, sino de empresas externas". Nota: pese a la postura oficial de minimizar lo sucedido, las movilizaciones populares forzaron el cierre definitivo de Vandellós I.

11/03/11: accidente nuclear en Fukushima (Japón). Como consecuencia de un fuerte terremoto y posterior maremoto se produce una interrupción de energía eléctrica a los sistemas de refrigeración, provocando una subida de la temperatura. La acumulación de hidrógeno fue la causante de una explosión y después de ello se intentó refrigerar el reactor con agua de mar y ácido bórico. Se emitió al exterior una cantidad no determinada de partículas radiactivas que hizo que se tuviesen que evacuar unas 45.000 personas en un radio de 20 km alrededor de la central. A las horas del terremoto los sistemas de refrigeración de los reactores de la central nuclear se hallaban destrozados por completo y se intentó contener la carga nuclear liberando gases radiactivos a la atmósfera, acción que no dio resultado, ya que a la mañana siguiente del terremoto la central se colapsó. El 12 de marzo, las autoridades niponas establecieron que el accidente había sido de categoría 4 en un máximo de 7 en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares evacuando a más 45 000 personas y comenzando a distribuir yodo, elemento eficaz en contra el cáncer de tiroides derivado de la peligrosa radiación nuclear. Se ha calificado este incidente como el más grave desde el accidente de Chernóbil. Las autoridades avisaron de una posible segunda explosión e informaron que estaban investigando la fusión no controlada en el interior de dos reactores (Nota: esta es la situación actual,  a las 15:06 GMT del 13/03/11)Lobby pronuclear: "Es imposible que algo así pase en Europa, no hay terremotos tan fuertes".

¿Que dirá el lobby pronuclear en el próximo accidente? Mejor que no haya un próximo accidente: no a la energía nuclear, porque no es segura.